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ENTREVISTA A MAITE BAYONA
Mindful coach y escritora, actualmente presenta su libro Artesanía del amor, de editorial Obelisco
Por Emmain

 

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Maite Bayona es cálida, disponible, culta, alegre y jovial. De alguien que ha escrito sobre la felicidad se espera un estado especial del ser (como la delgadez en una dietista). Aunque la chispilla en los ojos no creo que la abandone nunca, conforme avanza nuestro encuentro descubro que efectivamente ella ha llegado a un estrato de comprensión y conciencia coherente con su prédica. Me encanta su forma de mirar, su atención plena, sus risas y lo mucho que tiene que contarnos aún. Es disciplinada y a ella la inspiración la pilla trabajando, se siente afortunada pero yo creo que simplemente recoge lo que siembra. Tenemos una escritora que ha venido para quedarse. 

 

¿Cómo se define a sí misma Maite Bayona?
No me gustan demasiado las etiquetas porque limitan a la persona a ser siempre lo mismo. Nadie puede ser algo todo el tiempo. Pero como entiendo que es una forma de hablar, te diré que soy una persona entusiasta y vital y a la vez tranquila, dependiendo del momento. No me gusta quedarme en la superficie de las cosas, me gusta saber lo que las cosas significan realmente. Y nada es nunca lo que aparenta a primera vista.

 

¿Qué proceso has seguido para pasar de ser filóloga a terapeuta de medicinas orientales y coach? ¿Consideras que todo lo vivido han sido pasos necesarios para tu aquí y ahora?
Jajaja, visto así resulta un tanto extraño, ¿no? He hecho muchas cosas distintas en mi vida porque soy muy versátil, pero visto desde donde estoy ahora veo que todo ha tenido un sentido y un porqué.
Estudié filología anglo-germánica porque me gustaban los idiomas, se me daban bien. Trabajé de profesora de inglés y alemán en una escuela de turismo y me gustaba comunicar, pero la gramática se me quedaba corta... Me cansaba de repetir siempre lo mismo, perdí esa motivación y quise cambiar. Empecé a estudiar terapias para deshacerme del estrés y estudié tantas que decidí montar un pequeño spa en el lugar donde vivo. Montarlo fue ver cumplido un sueño, aunque fue ahí donde comenzó la crisis que me llevó finalmente a la escritura. Yo leía a maestros orientales, lamas budistas sobre todo, y desde hacía muchos años también hacía retiros de meditación, yoga o enseñanzas budistas. Ahí empecé a impartir cursos de crecimiento personal y de meditación. Finalmente comunicarme a través de la escritura ha sido un regalo que me ha hecho la vida a mí, me encanta hacerlo. También la comunicación verbal, tanto en talleres o charlas o haciendo coaching, es algo que me aporta una gran felicidad, sobre todo al ver que realmente con ello puedo hacer algo por alguien, aportar un poco de luz.

 

Cuesta mucho comprender el concepto Midfulness. No es estrictamente lo que sugiere su traducción literal, ‘‘plenitud mental’’ o algo así, ¿no? ¿Tiene algo que ver con la meditación?
Mindful significa atento. Mindfulness significa atención plena. Se escogió este término para designar a la meditación Vipassana, una de las técnicas de meditación más antiguas de la India, que adaptó Buda para enseñar a sus discípulos y que significa ver las cosas tal como son. Con ella y a través de la auto-observación se purifica y se aclara la mente, entrando en un estado de paz profunda. El término Mindfulness se usó para dar una connotación más neutra a la palabra ‘‘meditación’’, haciéndola de esta forma más asequible a todo tipo de personas, sobre todo a las que aún no estando interesadas en ninguna religión o enseñanza mística necesitaban aliviar su sufrimiento.

 

imagen¿Somos víctimas de una sociedad y cultura de la frivolidad y la evasión?
Somos víctimas de nuestro propio sufrimiento, es él que nos lleva a distraernos de nosotros mismos. Si fuésemos hacia nuestro propio sufrimiento podríamos entenderlo y así trascenderlo. Eso nos llevaría de nuevo a nuestra vida, a vivir en ella y no huyendo de ella con miles de distracciones. Cuando hacemos algo tendríamos que preguntarnos si lo hacemos por huir de un malestar o porque eso nos hace realmente felices.

 

¿Cuánto tiempo necesitamos, de media, para reprogramarnos y ser rescatados hacia nuestro centro?
No necesitamos tiempo, te diría Eckhart Tolle. El tiempo está en la mente. Tampoco existe un camino. Tampoco necesitamos el sufrimiento. Sin embargo, la realidad es que pensamos que necesitamos el tiempo, el camino y el sufrimiento, y por eso los tenemos. Todos ellos son necesarios para darnos cuenta, precisamente, de que no eran necesarios para estar aquí en plenitud.

 

Define en pocas palabras qué es un coach.
Yo ayudo a las personas a conectarse consigo mismas y con su vida, ésa es mi labor como mindful coach. La paz, la alegría de vivir y el amor son experiencias internas. El objetivo de un mindful coach es ponerte en contacto con esa experiencia. Una persona con la mente atenta se vuelve feliz y encuentra una manera de relativizar sus problemas o de salir de ellos.

 

¿Qué opinas de que esté tan de moda?
Creo que cada uno tiene que hacer lo que siente que le hace feliz. Mi camino en la vida me ha llevado a estar donde estoy y lo que hago me apasiona.

 

¿Qué es lo más bonito de tu trabajo? 
imagen Que me conecta a una energía de alta frecuencia. Es la misma energía a través de la cual se escriben mis libros o me comunico con las personas de forma que les sirva de ayuda para sentirse mejor. No tengo la sensación de hacerlo yo; bueno, de hecho, estoy convencida de que no tiene nada que ver conmigo, es algo que se hace solo y que yo sólo observo. Es algo que a mí también me beneficia a nivel personal.

 

¿Qué puede esperar de ti alguien que venga a tu consulta?
Yo no hago nada, es la persona la que hace todo. Es cierto que hay una energía que se mueve en la dirección que la persona necesita. Yo sólo la canalizo y la persona hace el resto. Yo intento conectar con la persona y escucharla profundamente para poder ayudarla a regresar a su propia vida, al momento presente.

 

¿Qué esperas tú de tus consultantes?
La persona que viene tiene que estar decidida a transformarse, a rendirse, a fluir, a ser flexible, a dejarse llevar, y también tiene que tener una buena motivación.

 

¿Exploráis en las visitas los deseos internos-inconscientes o trabajáis las peticiones expresas del cliente?
No exploramos deseos o cosas así; yo respeto profundamente a los profesionales de la psicología pero lo que hago no tiene nada que ver con eso. Intento llevar a la persona más allá de su mente, a una dimensión más profunda que hay en todos nosotros y que tiene el poder de sanar. Claro que escucho lo que el cliente quiere, pero al final ni yo ni él o ella sabemos a dónde nos va a llevar la energía, que sigue siempre su propio curso y que consigue, por fin, que la persona pueda verse a sí misma y que pueda dar un paso más hacia su despertar.

 

 

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‘‘Cuando hacemos algo tendríamos que preguntarnos si lo hacemos por huir de un malestar o porque eso nos hace realmente felices.’’

 

 

¿Cómo llegaste a tu faceta de escritora? 
De forma casual. En el spa que tenía estaba haciendo unos cursos basados en el libro de Eckhart Tolle El poder del Ahora, pero me surgían por en medio mis propias ideas y me paré a escribirlas. Lo primero que escribí fue el índice de Conquista tu felicidad, mi primer libro. Aunque había estudiado lengua y literatura y leído muchos libros sobre espiritualidad, fue escribiendo como aprendí a escribir.

 

Tu primer libro es muy ambicioso: se llama Conquista tu Felicidad, y planteabas que además este logro fuese duradero. Danos unas pistas para que los lectores de Karma asuman el reto.
Mi primer libro surgió de mi voz interior, una voz que me guiaba a través de una crisis existencial en la cual necesitaba reordenar toda mi vida. Esa voz me decía lo que yo tenía que hacer para ver de nuevo la luz. Eran palabras que yo escribía para mí misma, de mi yo más sabio a el yo más superficial que estaba sumido en el sufrimiento. Sería fantástico si además otras personas se pudieran beneficiar de esas palabras.imagen

 

Quedaste contenta con la experiencia, parece, porque luego escribiste un segundo libro: El goce de las pequeñas cosas. ¿Tenemos tanta hipermetropía que necesitamos ponernos gafas para valorar lo pequeño?
Lo has definido muy bien. Necesitamos las gafas de la atención para poder ver lo que tenemos delante. Nuestra mente se pasa todo el día proyectada en el momento siguiente, el día siguiente, el fin de semana, las vacaciones, y en ‘‘cómo será nuestra vida cuando…’’. La mente por definición nunca está aquí porque la mente es pasado o futuro. Por eso te decía que se trata de salir de ella; al hacerlo aquellas pequeñas cosas relucen y nosotros nos sentimos fluir. Es como volver a nacer.

 

¿Afirmar que lo pequeño es lo que hace grande la vida no es ir contracorriente?
Sí. Hasta hablar del amor con mayúsculas es ir contracorriente; está incluso bien visto ir buscando nuestro propio beneficio. Sin embargo, dentro de todos nosotros está la verdad, no hay nadie que no sepa reconocer que los momentos en los que se siente a gusto son los momentos de conexión con la vida o con otras personas y esa conexión sólo está ahí cuando vivimos dentro de la energía del amor, es decir, cuando estamos en las pequeñas cosas.

 

Las personas que han pasado por una enfermedad o un accidente suelen aprender de manera natural a valorar lo pequeño, ¿puede un libro sustituir ese trance?
La vida misma es el curso de crecimiento personal más perfecto que existe. Ella te lleva justo a donde tienes que estar para poder dar el siguiente paso que te ayude a ver lo esencial, que te desmonte todo para que al final solo quedes tú. La vida te desnuda para que puedas saber quién eres. Un libro está ahí, como todo lo demás que encuentras en el camino, una persona, un hecho, un viaje... para ayudarte a despertar.

 

En tu libro Artesanía del Amor hablas de sanar el apego y la dependencia emocional. ¿Son estos los dos ‘‘males’’ más comunes en tu consulta? ¿Por qué has querido abundar en estos temas?
Muchas personas acuden a mí con este problema, es cierto. Vivir hacia afuera, como casi todos hacemos, nos aboca a las dependencias. Pensar que necesitamos tantas cosas es ser dependientes de esas cosas. Y en la sociedad de consumo, ¿quién no cree que necesita más? Las dependencias surgen cuando la persona no tiene libertad interna y ése es el caso de la mayoría; cuando la mente no está calmada la persona no es libre ni es feliz.

 

¿Puedes confirmar la hipótesis de que las mujeres somos más dependientes emocionalmente?
La mujeres vivimos las emociones más abiertamente, quizás tenemos más acceso a nuestro mundo emocional que los hombres. A ellos les cuesta más reconocerlas, en general. De todas formas no hay dos mujeres ni dos hombres iguales, categorizar sería propio de la mente pensante. Cada persona es única, singular y especial. Cada persona es una manifestación única de la energía que mueve el mundo.

 

imagenEl concepto de ‘‘artesanía’’ y no de ‘‘arte’’ parece confirmar esa querencia por enfocarte en lo más humilde, ¿no?
Ganamos y perdemos la vida en esta respiración. No podemos pretender ganarlo todo de una vez; ganando esta simple respiración y luego la siguiente y así sucesivamente podemos recuperar todo lo que hemos perdido por el camino. Por eso digo que es un trabajo de artesanía.

 

¿Qué mensaje principal quieres transmitir?
Creo que hay un mundo que está aquí pero que no vemos porque estamos totalmente proyectados en nuestros miedos, en nuestros problemas y en nuestras expectativas. Totalmente perdidos en el hacer y el tener porque ignoramos nuestra abundancia interna. Es al buscar lo que ya tenemos cuando nos perdemos la esencia de este momento; y el momento que se va ya no vuelve. Ésta es nuestra vida y se nos pasa de largo sin vivirla.

 

Tus libros son breves pero intensos. Fluyen mucho y sus apartados son muy cortos. Es genial ver que no hace falta extenderse demasiado para decir cosas trascendentales...
Otra cosa que destaca son las numerosas referencias a otros autores y a obras que incluso no han sido publicadas en castellano. ¿Cuáles son los tres libros que más te han marcado?
Hacia la paz interior,de Thich Nhat Hanh
El poder del ahora, de Eckhart Tolle
Una cueva en la nieve,de Vicky Mackenzie (narra la vida de la monja budista Tenzin Palmo)
Y de Tenzin Palmo también sus otros dos títulos: Reflejos en un lago del Himalaya y Into the heart of life.
Y puestos a hacer trampa si me lo permites voy a decir tres libros más, jeje...
Jack Kornfield tiene tres títulos que me parecen realmente imprescindibles, todos publicados por editorial La Liebre de Marzo, y se llaman:
Camino con corazón
La sabiduría del corazón
Después del éxtasis, la colada
Hay muchos más, desde luego, el libro que cae en mis manos es siempre el que tiene el mensaje que necesito, de ahí la magia que hay dentro de ellos. Ellos han sido y son mis maestros, ellos me guían y me transmiten la sabiduría que me ayuda a crecer.imagen

 

 

¿Cuáles serían tus maestros más estimados?
Eckhart Tolle, Thich Nhat Hanh, Tulku Lobsang, Lama Yeshe Rimpoche, Lama Zopa Rimpoche, Tenzin Palmo, Jack Kornfield, Isha, Byron Katie, Osho... Hay muchos más, te he nombrado los que han sido y son imprescindibles para mí.

 

¿Tienes ya identificado el tema de tu próximo libro?
Mi próximo libro va sobre hábitos de vida, sobre la práctica de amarse a uno mismo. Vendría a ser la parte práctica de mi último libro Artesanía del amor. Está ya avanzado, no debo confesarte cuánto, pero los lectores harán bien en hacerse con él porque introduce elementos muy prácticos que he aplicado conmigo misma para realizar los sanos propósitos que desgrano en Artesanía del amor.

 

¿Qué le dirías a los lectores que se sienten infelices y fuera de su centro?
Que acepten estar como están en primer lugar. Y que luego se den cuenta de que la situación es pasajera, todo cambia y dará lugar a otra realidad. Todo se transforma de forma constante. Para que la infelicidad no se haga permanente sólo hay que verla tal como es y no aferrarse a ella con quejas y lamentos, sino dejarla ir permitiendo que por este momento esté ahí. Di sí a todo y deja ir después.

 

 

LIBRO RECOMENDADO
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